CURSO COMPLETO SOBRE EL ÁRBOL DE LA VIDA
MÁS INFORMACIÓN

El precio de desafiar las creencias colectivas

A lo largo de la historia, muchas personas han pagado precio alto por desafiar las creencias colectivas. Han sido rechazadas, perseguidas, encarceladas e incluso han perdido la vida por cuestionar las ideas establecidas en su época. Sócrates fue condenado a muerte en Atenas. Jesús fue crucificado. Giordano Bruno murió en la hoguera. Galileo fue juzgado por la Inquisición. ¿Por qué fueron condenados? Por cuestionar lo que todos daban como cierto, pero en realidad no lo era. El colectivo se aferra a unas ideas que cree como ciertas, pero luego se demuestra que no lo son.

Lo das al mundo, lo recibes multiplicado

Lo que das al mundo, lo recibes multiplicado. Esta es una idea que aparece en la mayoría de las tradiciones espirituales. Aquello que entregamos a la vida —amor, alegría, ayuda, conocimiento, comprensión— no desaparece cuando lo damos. Por el contrario, pone en movimiento una energía que regresa a nosotros.

La mayoría espera recibir para luego dar: «Cuando tenga más dinero, seré generoso», «cuando me quieran, daré amor», «cuando me sienta bien, transmitiré alegría». Pero esta ley funciona de forma inversa: Primero damos aquello que queremos recibir y, al hacerlo, comenzamos a crear esa misma realidad y terminamos recibiendo eso que damos.

Crea momentos de reflexión sobre tu vida

Muchas veces en la vida, entramos en una rueda que nos arrastra. Terminamos una semana y comenzamos la siguiente y así pasan los años sin preguntarnos si estamos viviendo la vida que realmente queremos vivir. Por eso es tan importante crear momentos de reflexión. Es recomendable crear estos momentos en tres ocasiones: Una vez al año (normalmente al principio del año nuevo) para elegir la dirección principal de nuestra vida, una vez al trimestre para evaluar esta dirección y una vez por semana para valorar que tal vamos.

Si estás alegre, estás conectado con tu Ser

La alegría y conexión con tu Ser están relacionadas. Creemos que estamos alegres porque nuestras circunstancias son favorables, pero en realidad estamos alegres porque estamos conectados a nuestro Ser.

La alegría es, entonces, un termómetro espiritual. Si no estamos alegres quiere decir que hay una desconexión interna. Si estamos alegres, entusiasmados con la vida, entonces estamos conectados.

Nuestro estado interior crea la experiencia exterior

La idea de que nuestro estado interior crea nuestra experiencia exterior es una de las más poderosas ideas espirituales. Normalmente se piensa que primero deben cambiar las circunstancias para que nos sintamos bien, pero, en realidad primero tenemos que cambiar interiormente para que se produzca el cambio exterior.

La importancia de sentirte bien

Enfocarte en sentirte bien es una de las mejores decisiones que puedes tomar. La principal razón es que si te sientes bien lo normal es que estés conectado con tu Ser y con tu esencia. El trabajo de Abraham Hicks precisamente se basa en esta premisa: si te sientes bien es que vas bien. Por lo tanto, enfócate en sentirte bien.

Recupera tu poder personal

Muchas personas desean ser libres, pero sin darse cuenta entregan cada día su energía y su poder a otras personas. La necesidad de aprobación, el deseo de ser queridos o el resentimiento hacia quienes nos han hecho daño son algunas de las maneras en que perdemos nuestra energía y el poder. Recupera tu poder. Vuelve a tu centro. Intenta no depender de circunstancias externas para sentirte bien. Si eres capaz de hacerlo, cada vez tendrás más energía y lo podrás dirigir hacia aquello que realmente quieres en el mundo.

Mirar la vida con optimismo: Mirar hacia Delante

La vida es una escuela de aprendizaje. Además de una gran aventura, durante la misma atravesamos momentos difíciles, tomamos decisiones equivocadas o vivimos situaciones que nos hacen sufrir. Sin embargo, la diferencia entre unas personas y otras no suele estar en los errores que han cometido, sino en la capacidad que tienen para mirar hacia delante.

4 Formas de vivir con Magnanimidad

La magnanimidad es una gran cualidad que podemos aplicar a nuestra vida. Se relaciona con la Sefira Hesed. La mayor parte de problemas se pueden solucionar si miramos a la vida desde la grandeza y desde una perspectiva elevada. Vamos a ver varios ejemplos de cómo podemos aplicar estas cualidades

El cuaderno de tu vida futura

Un ejercicio muy recomendable es hacer un cuaderno visual donde representes con imágenes, frases e inspiración la vida que deseas manifestar. Es decir, es crear un cuaderno de tu vida futura.

Para ello tienes que pensar en el tipo de vida que quieres tener. Luego veremos que podemos utilizar el Árbol de la Vida para este proceso y ver qué queremos en cada una de las Sefirot. Una vez que hayas pensado en esta vida comienzas a buscar imágenes, las pegas, las observas y conectas emocionalmente con ellas, tu mente y tu energía empiezan a orientarse hacia esa dirección.