…activando Hokhmah el Árbol de la Vida.
Si preguntas por la calle, muchas personas dirán: “yo no soy una persona creativa”. Sin embargo, todos lo somos por el simple hecho de ser humanos. Lo que ocurre es que, a medida que crecemos, vamos perdiendo el contacto con nuestra esencia. Entramos en rutinas, asumimos responsabilidades que en el fondo son impuestas por el exterior, repetimos tareas, y poco a poco esa capacidad creativa —natural y espontánea— se va apagando.
Quizá has llegado a un punto de tu vida en el que cumples con lo que se espera de ti. Tomas decisiones razonables, avanzas, incluso has alcanzado cierta estabilidad o abundancia material. Y, aun así, algo se ha vuelto rutinario: las ideas no fluyen, las respuestas son automáticas y las reacciones, previsibles. Estás en la monotonía mecánica.
Cuando la creatividad va apagándose.
La creatividad no suele desaparecer de golpe. Se apaga lentamente cuando empezamos a vivir “en modo automático”.
Esto suele ocurrir cuando:
- trabajamos por inercia
- dejamos que otros tomen decisiones por nosotros
- mantenemos relaciones cómodas pero que les falta la pasión necesaria
- llenamos al día con tareas y obligaciones rutinarias
Aparentemente todo está bien, pero en realidad, nos hemos ido desconectado de esa esencia humana creativa.
La creatividad en el Árbol de la Vida: La Sephira Hokhmah
En el Árbol de la Vida, Hokhmah representa la energía de lo nuevo: la intuición, la inspiración, la idea inesperada, la disrupción. Es la Sephira (esfera) que puedes ver resaltada en amarillo. Si quieres observar cómo está esta energía en ti ahora mismo, puedes realizar el test evaluador del Árbol de la Vida y fijarte especialmente en la Sephira de Hokhmah:: https://gonzalorey.es/evaluacion-arbol-de-la-vida/

Para activar Hokhmah hemos de colocarnos en el centro del Árbol de la Vida, en Tiferet, y desde ahí activar la triada del Espíritu. De esta forma nos abrimos a una forma distinta de percibir la vida. Entonces cuando Hokhmah está activa, suele aparecer una idea mientras caminamos, llega una intuición mientras nos duchamos, o una respuesta a través de un sueño.

Cuando vivimos principalmente desde el ego —representado en Yesod— la vida se vuelve mecánica. Pero cuando nos situamos en Tiferet, el centro del Árbol de la Vida, la energía de Hokhmah se activa normalmente de modo inconsciente, especialmente cuando dejamos la mente a un lado y permitimos que esta energía de Hokhmah llegue a nuestra vida.
Pero, ¿cómo activar Hokhmah de forma consciente?
No solamente Hokhmah se activa cuando paramos la mente, sino que podemos activar Hokhmah y la creatividad de forma consciente. Aquí te dejo un ejercicio para ello.
- Reserva un espacio semanal: Una vez por semana, por ejemplo, los domingos de 5 a 7, dedica ese espacio a activar la creatividad.
- Siéntate delante de un folio en blanco. Sin el teléfono, sin distracciones. Simplemente tú y el folio.
- Permite que surja lo que sea. Puedes ser ideas inconexas, preguntas, frases sueltas. Todo lo que surja es bienvenido.
- Escribe una pregunta. Puede ser sobre algo que te preocupe, o sobre algo que quieras tener una respuesta o una solución. Escribe todo lo que te venga relacionado con esa pregunta y verás la cantidad de ideas que te vienen.
Después de practicar este ejercicio, muchas personas se sorprenden de la cantidad de ideas nuevas que emergen: aparecen soluciones, enfoques distintos y, sobre todo, una sensación renovada de entusiasmo.
Con solo dedicar un pequeño espacio a la semana, la creatividad empieza a regresar a tu vida de forma natural.