La idea de que nuestro estado interior crea nuestra experiencia exterior es una de las más poderosas ideas espirituales. Normalmente se piensa que primero deben cambiar las circunstancias para que nos sintamos bien, pero, en realidad primero tenemos que cambiar interiormente para que se produzca el cambio exterior.
Tu estado interior determina cómo experimentas el mundo
Dos personas pueden vivir exactamente la misma situación y experimentarla de manera opuesta. Mientras que uno ve una situación como un desastre otro la ve como una gran oportunidad. Es decir, la circunstancia exterior es la misma, pero la interpretación que hace cada persona es diferente en función de su estado interior.
Imagina que llamas a alguien y esta persona no responde. Puedes tomarte este acto como una ofensa y pensar: «No tiene consideración conmigo». O, por el contrario puedes pensar: «Ya responderá cuando pueda. Además no era tan importante lo que le tenía que decir».
El acontecimiento es el mismo, pero la reacción es diferente. Si observas tus reacciones y ves que reaccionas de forma negativa, puedes cambiar la forma cómo reaccionas antes los hechos externos.

El estudio del Árbol de la Vida te ayuda a ver cómo estás por dentro
Una de las grandes ventajas de usar el Árbol de la Vida es que puedes utilizarlo como un mapa de tu mundo interior. Cada Sefirot te permite evaluarte cómo estás: https://gonzalorey.es/evaluacion-arbol-de-la-vida/
Así puedes comenzar por Malkuth, observando tu cuerpo. Después mirar Yesod y preguntarte qué necesidades inconscientes están moviendo nuestra conducta (aprobación, control o seguridad). Puedes después observar tus pensamientos en Hod, tus acciones en Nezah y tu esencia en Tiferet. Continua haciendo el ejercicio con el resto del Árbol y, de esta manera, el Árbol será tu espejo para ver cómo estás por dentro.
Cambia tu estado interior antes de actuar
Cuando aparece una dificultad intentamos solucionarla de forma inmediata. Sin embargo, muchas veces se actúa desde el mismo estado emocional que ha generado nuestro sufrimiento. Imagina que tienes un problema económico. Si intentas solucionarlo desde el miedo, probablemente tus pensamientos estarán llenos de preocupación: «¿Y si pierdo más dinero?», «¿Y si las cosas empeoran?». Desde ese estado tus decisiones estarán influidas por el miedo y la necesidad de seguridad.
Pero antes de actuar puedes hacer algo diferente: intenta elevar tu estado interior. Para lograrlo puedes salir a caminar, meditar diez minutos, respirar conscientemente, escuchar música alegre, entrar en contacto con la naturaleza o recordar todo aquello que funciona bien en tu vida. Ahora el problema lo afrontas desde un lugar emocional mejor y podrás tomar mejores decisiones. Recuerda que cuando ves las cosas con tranquilidad, aparecen posibilidades que antes no podías ver. El mismo problema observado desde un estado interior diferente se convierte en una bendición porque te ayuda a encontrar una solución.
Cambia tu interior y observa cómo comienza a cambiar tu experiencia exterior.
Si aún no conoces el Árbol de la Vida puede leer estos artículos ¿Qué es el Árbol de la Vida? o Beneficios de conocer el Árbol de la Vida o apuntarte a este curso completo https://gonzalorey.es/curso-completo-el-arbol-de-la-vida/