Enfocarte en sentirte bien es una de las mejores decisiones que puedes tomar. La principal razón es que si te sientes bien lo normal es que estés conectado con tu Ser y con tu esencia. El trabajo de Abraham Hicks precisamente se basa en esta premisa: si te sientes bien es que vas bien. Por lo tanto, enfócate en sentirte bien.
El paradigma bajo el cual vive la mayoría es que primero hay que sufrir para luego ser feliz. Esto se refleja en dichos populares como “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente” o “hay que ganarse el cielo”. Esto significa que, una vez te hayas ganado el pan, entonces serás feliz. Es decir, primero tienes que resolver las dificultades que la vida te presenta y luego te ganarás el cielo. Incluso se dice que esta vida es un valle de lágrimas y que la verdadera felicidad se encuentra cuando uno fallece. Todas estas ideas están en el inconsciente colectivo e influyen a la hora posicionarnos en la vida. Parece que en lugar de enseñarnos a cómo ser feliz lo que se busca es que aprendamos a sobrellevar el sufrimiento.
La idea es que en lugar de enfocarte en resolver problemas o resignarte, primero te enfoques en sentirte bien. Es decir, siéntete bien antes de intentar resolver alguna dificultad. Si intentamos resolver algo sintiéndonos mal, además de costarnos mucho más esfuerzo, lo normal es que no lo resolvamos.
La tríada de los sentimientos
En el Árbol de la Vida, alrededor del ego existen tres tríadas: la tríada de la acción, la del pensamiento y la del sentimiento. Estas tres tríadas responden a lo que se conoce como el programa del ego. Este programa (creado durante la infancia) nos determina cómo debemos sentir, hacer o pensar. En este artículo puedes ver en detalle esto: https://gonzalorey.es/coherencia-pensar-sentir-hacer/

La tríada de los sentimientos (formada por Nezah, Hod y Yesod), está más cerca de Tiferet, el lugar del Ser, que las otras dos tríadas. Esto significa que lo que sentimos está más cercano a nuestra esencia que lo que pensamos o lo que hacemos. Esto tiene varias implicaciones interesantes:
- Es mejor enfocarse en cómo se siente uno antes de pensar o actuar. Si haces algo que te hace sentir mal, es mejor que intentes primero sentirte bien.
- La manera en cómo te sientes va a influir en la calidad de tus pensamientos y de tus acciones. Si buscas sentirte bien, vas a actuar mejor y vas a tener pensamientos de mayor calidad.
- Los sentimientos suelen ser mejores indicadores del grado de conexión con tu Ser que lo que piensas o lo que haces. Por lo tanto, si te sientes mal es que hay una desconexión.
Entonces, antes de actuar te puedes preguntar: ¿Cómo me estoy sintiendo ahora mismo? ¿Qué pensamiento está generando este estado? ¿Qué puedo hacer durante los próximos cinco minutos para sentirme un poco mejor?
Solo tú eres responsable de lo que sientes
Nosotros somos los únicos responsables de lo que sentimos. No podemos echar la culpa a nadie de cómo nos hace sentir. Hay veces que nos vemos en situaciones que nos hacen sentir mal. Esto nos dice que hay algo en nuestra vida que tenemos que modificar. Por lo tanto, en lugar de echar la culpa a la situación, nos debemos centrar en cómo mejorar lo que sentimos. La situación solo es un reflejo de nuestro interior.
También hay veces que estamos con personas que critican constantemente, transmiten negatividad o intentan controlar a quienes les rodean. Estas personas se han desconectado de su Ser y de forma inconsciente nos quieren arrastrar para que compartamos su malestar. Entonces cuando alguien te haga sentir mal pregúntate: ¿Por qué te hace sentir mal? ¿Qué tienes en común con esa persona? ¿Cómo puedes hacer para sentirte mejor? Esa sencilla pregunta transforma el malestar en una oportunidad de crecimiento espiritual.
También es importante protegernos. Antes de ir a un sitio donde hay personas que te pueden hacer sentir mal, haz una meditación para estar conectado al 100%. Intenta no participara en críticas o conversaciones negativas. Después de una conversación difícil, recupera tu centro mediante el silencio, la oración, o un paseo por la naturaleza. El mayor regalo que puedes ofrecer al mundo es sentirte bien en todas las situaciones. Esto te ayudará a ti y a quienes te rodean.
Por eso, cada mañana puedes hacerte una pregunta muy sencilla: ¿Qué puedo hacer hoy para sentirme un poco mejor que ayer? De esta forma vas poco a poco ganando terreno y caminando desde el ego hasta el Ser.
Si aún no conoces el Árbol de la Vida puede leer estos artículos ¿Qué es el Árbol de la Vida? o Beneficios de conocer el Árbol de la Vida o apuntarte a este curso completo https://gonzalorey.es/curso-completo-el-arbol-de-la-vida/