… y cómo colocarlos en el Árbol de la Vida.
Los sueños son una fuente de información extraordinaria. A través de ellos se revela la información inconsciente, tanto individual como colectiva. Esta información, cuando no la hacemos consciente, dirige nuestra vida sin que nos demos cuenta. Sin embargo, cuando se nos revela, ganamos libertad para actuar. Es decir, cuando algo inconsciente se hace consciente deja de dominarnos y determinarnos.
En el día a día solemos reaccionar sin comprender de dónde vienen estas reacciones. Por ejemplo, una persona puede sentirse insegura en una reunión sin saber por qué. Esto significa que hay fuerzas inconscientes que están actuando sin que la persona lo sepa.
🌙 El ego, Yesod y el acceso al inconsciente
Durante el día, el programa del ego —situado alrededor de Yesod— está en pleno funcionamiento. Este programa filtra la realidad e interpreta lo que ocurre conforme a la información inconsciente que se le ha dado. De hecho, es esa información la que le alimenta. Esto explica por qué muchas veces no comprendemos con claridad las razones de lo que nos ocurre. De este modo repetimos patrones en relaciones, trabajo o decisiones sin entender el porqué. La razón es que el ego mantiene ese sistema activo para sostener su propia estructura.
Sin embargo, cuando dormimos, ese programa pierde capacidad de actuación. Es como apagar un ordenador después de un día de trabajo. Entonces permitimos que la psique entre en estado, más abierto y receptivo. Y es ahí donde, a través de los sueños, la información inconsciente puede mostrarse con mayor facilidad.
¿Qué tres tipos de sueños podemos colocar en el Árbol de la Vida?
- Sueños ordinarios. Los sueños ordinarios son los más frecuentes y están directamente relacionados con el día a día. Su función principal es ayudarnos a procesar lo que hemos vivido durante el día. La psique selecciona la información relevante y descarta la mayoría de estímulos innecesarios. Estos sueños no suelen contener mensajes profundos para el alma, pero son necesarios para hacer una labor de limpieza o reciclaje de lo ocurrido durante el día.
- Sueños extraordinarios. Los sueños extraordinarios tienen una cualidad diferente. Son más intensos, más claros y dejan huella. En el Árbol de la Vida se sitúan alrededor de Tiferet, en la tríada del alma. Estos sueños suelen traer mensajes relevantes para nuestra vida. Por ejemplo, una persona puede soñar que escribe un libro y recibe reconocimiento, aunque nunca lo haya considerado conscientemente. El sueño le puede indicar que su camino del alma puede estar relacionado con la escritura. También en este tipo de sueños se nos suele revelar la verdadera intención de una persona con la que hemos tenido una conversación. Es frecuente que cuando alguien habla con nosotros no nos diga qué es lo que realmente quiere. Pero, al soñar con esa persona, se nos revela lo que nos quería decir y conocemos su intención. Esto significa que, en sueños, vemos mucho más allá de lo que se nos presenta a simple vista.
- Sueños proféticos. Los sueños proféticos se sitúan en la parte alta del Árbol de la Vida, en Hokhmah y Binah. Estos sueños revelan tendencias y movimientos colectivos. Un ejemplo es el de personas que, antes de emigrar, sueñan que su país va a deteriorarse. Entonces puede tomar una decisión consciente de emigrar a otro país antes de que se produzca el desastre. Es decir podemos tomar decisiones con mayor consciencia. Estos sueños proféticos no siempre se materializan porque se frena su fuerza antes de que lleguen a Malkuth. Entonces, es posible que haya una fuerza en la parte de arriba del Árbol que vaya a traer una catástrofe a Malkuth, pero esa inercia se puede contrarrestar para evitar que se materialice. Esto es lo que ocurrió durante la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Sovietica, cuando hubo un peligro real de una guerra nuclear. Entonces vinieron yoguis de la India a enseñarnos a meditar en Occidente. Esta energía contrarrestó al peligro de guerra nuclear.
En el siguiente diagrama del Árbol de la Vida desarrollado por Shimon Halevi se puede ver cómo se colocan los 3 tipos de sueños en el Árbol de la Vida

¿Dónde se reflejan los sueños?
Yesod es la pantalla donde se reflejan los sueños. Igual que en el mito de Narciso, su rostro se refleja en el agua, en Yesod se reflejan las imágenes del inconsciente y de niveles superiores del Árbol.
Shimon Halevi colocó en el Árbol de la Vida a los diferentes personajes bíblicos y en Yesod situó a José, el soñador. Si recuerdas su historia, José fue vendido por sus hermanos a Egipto y allí tuvo el sueño de las vacas flacas y las vacas gordas, el cual ayudó a que el reino prosperará. Y se colocá a José en Yesod precisamente porque es el soñador.
¿Cómo soñar más?
Muchas personas creen que no sueñan, pero en realidad sí lo hacen. Lo que ocurre es que no recuerdan sus sueños. Una de las causas principales es que el programa del ego sigue activo incluso durante el descanso. Cuando esto ocurre, la información no llega con claridad a la consciencia. Es como si la pantalla de Yesod estuviera bloqueada por el programa del ego.
Una práctica sencilla para soñar más es realizar una meditación de 10 minutos antes de dormir. Esto ayuda a relajar el sistema, reducir la actividad mental y permitir que los sueños aparezcan con mayor claridad.
Puedes practicar con esta meditación
👉 https://gonzalorey.es/meditacion-10-minutos-de-silencio/
Gracias a esta práctica podrás recordar más sueños e interpretar mejor su significado